Algunos alumnos en el taller a la hora de sentarse a realizar las tareas no logran escribir, si acaso un párrafo. En clase su argumento es: "no me llegó la inspiración". Pero ésta no se presenta de forma mágica, es cierto que hay momentos en los que está presente y en cuestión artística no podemos decir que el 99 por ciento sea transpiración y sólo el 1 por ciento sea inspiración. Para los románticos lo era todo, pero no llegaba y ya, buscaban motivarla. En esta época debemos de buscarla en las lecturas, en la calle, en las conversaciones de los otros y en lo que vivimos.
Alguna vez leí que si un escritor no escribe es porque no lee. Si no lees, tampoco podrás escribir. Si realmente quieres dedicarte a esto, por las razones que sean, tendrás que disciplinarte, leer y escribir; escribir y leer, entonces, la página en blanco en poco tiempo desaparecerá.
Karla Rojas, coordinadora del taller.
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